De compras en Pars de Luxe

Este fin de semana he tenido la suerte de estar en París ¡y en otoño! París siempre es una ciudad maravillosa pero esta vez, me ha dejado enamorada. No se qué pasa que es de esas ciudades que cuánto más vas más te gustan. Nos llevó Tissot, la firma de relojes para que conociéramos  “en directo”  la  primera flagshipstore de Europa que la marca acaba de abrir en los Campos Elíseos.  La verdad es que nos organizaron un viaje de prensa impresionante. (gracias desde aquí a la marca y a la agencia de MR&A por lo bien que nos lo pasamos)

Me ha parecido bien el tema porque ahora, que es época de Puentes, quizás algunos vayáis a París y me gustaría recomendaros algunos de los sitios a los que nos llevaron.Nada más aterrizar y tras un paseito por los Jardines de las Tullerías en una tarde de sol deliciosa,  fuimos a una Exposición de fotografías de Karl Lagerfeld  en la Maison Europeéne de la Photographie  y luego a merendar en el Ladurée de los Campos Elíseos. Es uno de los salones de te más antiguos de París y la cuna de los célebres Macarrons, esos pequeños pastelillos de colores que son deliciosos. Sus salones son una maravilla, con muebles antiguos y decoración estilo siglo XIX uno de esos sitios en los que sientes que estás en París “de verdad”. La merienda fue de llorar. Además de los macarrons (que nos comíamos a dos carrillos) nos dieron unos pasteles deliciosos..de verdad que tenéis que probarlos.  Hablando de pasteles, otra de las pastelerías chic de París es Pierre Hermé, donde todo está riquísimo también y podéis encontrar cosas como macarrons de foie.

Apenas dos horas después de la merienda , ya estábamos comiendo otra vez (en París ya se sabe, es una de las cosas que hay que hacer: comer y beber) La cena fue en uno de los hot spots de París, uno de esos sitios en donde la gente se pide en matrimonio y todo eso, con unas impresionantes vistas de la Torre Eiffel iluminada: La Maison Blanche en la Avenue Montaigne, una de las calles del lujo de París. La cena fue deliciosa anunque a esas horas ya éramos todas “barriletes andantes”. (Menos mal que yo suelo viajar con un cargamento de Almax en la maleta)

Al día siguiente nos levantamos temprano y nos fuimos a dar una vuelta por la Place Vendome (uno de mis sitios preferidos de París) por Opera y por el Fabourg Saint Honoré, donde están todas las tiendas IT: Chanel, Longchamp, Zadig & Voltaire, Marc Jacobs, Mannoush, Colette) Ahí hicimos un poco de window-shopping, que se llama. Afortunadamente las tiendas estaban todavía cerradas y nuestras Visas a salvo en las carteras.

Luego nos llevaron a ver una exposición preciosa de Monet. Hay una retrospectiva muy grande en el Grand Palais (si tenéis la suerte de conseguir entradas) pero a nosotros nos llevaron a un museo muy chiquitito y desconocido en un Palacete antiguo muy cerca de la Torre Eiffel  donde resultó que estaban muchas de las grandes obras de Monet. ¡Una maravilla de exposición y sin apenas gente. (Museo Marmottan Monet, en 2 Rue Louis Boilly y la exposición se llama: “Claude Monet, son musée”)

Ese día la comida fue en otro sitio trendy: el Café de L’Homme, a los mismísimos pies de la Torre Eiffel, en la explanada del Trocadéro. Un sitio de lo más cool, con una decoración estilos años 50 y unas vistas impresionantes a la Torre (está en 17 Place du Trocadero).

El viaje de Tissot acabó ahí…(impresionante ¿no?) Fueron dos días brutales. Luego continué yo sola. Ya en otro plan más “normalito”, más de patear.  Por la tarde por fin entré en la Saint-Chapelle (después de 8 o 9 visitas a París nunca había entrado) ¡Preciosa! y luego me dediqué a vagar por mis barrios favoritos: los bulevares de Saint-Germain, el  Barrio Latino,la zona de Les Halles, siempre animada. También me paseé por las orillas del Sena. Desde el Louvre hasta Notre Dame. Una cosa que me encanta hacer y que esta vez no me dió tiempo fue coger el Bateau Mouche, porque ver la ciudad desde el agua siempre da otra perspectiva.Pero el barrio que más me gusta es Le Marais..es el Chueca de París (pero en mucho más bonito, claro), donde están todas las tiendecitas monas, los cafés cucos, las tiendas de segundamano y donde está toda la gente trendy de París. La Place des Vosges es el sitio más bonito de la ciudad (yo creo). ¡Pasear por allí y es una maravilla!

A la mañana siguiente me fui al Mercado de Las Pulgas, que ya sabéis mi afición por los mercadillos. Y la verdad es que me decepcionó un poco. Nada que ver con Portobello o cualquiera de los mercados de Londres. Hay muchas antigüedades y poco trapillo. Lo único que me agencié fue un chaquetón zorro que me vendieron como verdadero y luego resultó que era falso (pero mira, casi mejor)

Ese día comí en un bistrot súper chulo, muy antiguo en Les Halles..muy muy parisino: Le Petit Marcel (estaba muy cerca del Pompidou). Me faltó pasarme por Merci, que al parecer es el último templo fashion de París y que ya está desbancando a  la mítica Colette.

Lo malo de volver de sitios como París es que después no hay remedio: todo te parece feo, muy feo.¿Qué pensáis de París? ¿Tenéis alguna dirección secreta que queráis compartir?

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