Curiosidades del Lago Titicaca, en Perú

En la frontera entre Perú y Bolivia, se encuentra el atractivo Lago Titicaca, el más grande de Suramérica, con una altitud de 3700 metros, lo que lo convierte en el lago navegable más alto del mundo.

Tiene un puerto importante, el de la ciudad de Puno. Esta ciudad es reconocida por sus variadas manifestaciones culturales (Capital folclórica del Perú), con unas 300 danzas características que se exponen al público en festivales anuales de la región.

Si desea visitar Puno, lo ideal es hacerlo los primeros días de noviembre, pues es cuando se celebra el nacimiento “Del Primer Inca” según una antigua leyenda, “Manco Capac” y su hermana “Mama Ocllo”; la fiesta entonces es significativa y digna de participar.

Una de las cosas curiosas del lago Titicaca, son sus habitantes Uros. Los Uros, en un momento que se pierde en la historia, tuvieron que escapar de los Incas, estableciéndose en el centro del Titicaca. Desde entonces ahí viven, sobre islas flotantes que crearon y mantienen a base de cañas de totora, de hecho, de estas cañas de totora prácticamente viven.

Las chozas son de totora, construyen barcos de totora, hacen artesanías con esta caña y hasta se alimentan de ella. Actualmente son 40 las islas flotantes que existen en el Titicaca, además de las islas naturales.

En la más grande de las islas artificiales hay incluso un museo de los Uros, con una colección de pájaros y otros animales disecados. Además conseguirán textiles bordados, carrache seco (Pescado propio del lago) entre otras cosas.

La isla de Taquile, con sus hermosas vistas, está a cuatro horas de Puno en barco. A su gente se le identifica por el gorro que usan. Es propio de ellos. En esta isla se encuentran los restos de ruinas pre-incaica, casas, terrazas y paisajes únicos, pero no hay electricidad, caminos ni vehículos. Mucho menos hoteles o posadas, aunque las familias de la isla ofrecen pasar la noche pues son orgullosos de mostrar la vista de la cordillera de los andes a través del lago.

Gente sencilla pero con mucha historia que contar, en un lago que los ha mantenido y los mantiene, sin perder su esencia y su grandeza, con un azul celeste que cautiva e invita a navegar.

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