Pueblos con mar en España

Encajada entre montes, desfiladeros y la fuerza del Mar Cantábrico, emerge la villa marinera de Tazones, pueblo emblemático del Municipio de Villaviciosa, a 25 km de Gijón.

Si paseas por su muelle por motivos de turismo, te darás cuenta de que se cierra sobre sí mismo para protegerse de los embates del mar. Es una lucha milenaria donde el mar da y quita a su antojo.

Esto le ofrece a Tazones una fructífera pesca, de la que se nutre la economía del pueblo, con crustáceos como bogavante, andaricas, quisquillas; moluscos como almejas, navajas y pulpo y pescados como cabracho, lubina, robalo, rapes o salmonetes de roca.

Los pescadores, tras la faena, los llevan a este puerto que antiguamente era un puerto ballenero y en el que arribó el Rey Carlos I de España y V de Alemania en 1517 procedente de Flandes (hecho que se conmemora cada año durante las fiestas locales de San Roque, que se celebran a mediados de agosto con una representación del desembarco). Del barco a la rula o lonja de pescados y, de ahí Tazones abastece a pueblos vecinos.

Sin embargo, lo mejor es probar in situ estos manjares, en los restaurantes de la zona, donde se presenta la gastronomía local con platos como el  pastel de oricios, sopas de marisco, pixín a la crema de oricios o a la cazuela… Curiosamente en San Valentín se celebran las jornadas gastronómicas de Tazones, porque sin duda, es uno de los lugares más pintorescos y románticos para pasar el día de esa festividad.

Pero, como decíamos, el mar quita. Su fuerza es tal que con la subida de la marea deja este pueblo sin playa. Por eso, te recomendamos que vayas cuando la marea esté baja, ya que uno de los atractivos de Tazones está en el “pedrero”.

Desde ese punto de la playa, en un momento dado de la historia, los dinosaurios caminaban, dejando como pruebas sus huellas, pertenecientes al llamado Jurásico Asturiano.

El faro es otro lugar que no puedes dejar de ver, no sólo por las huellas mencionadas, sino porque a pesar de los dos siglos de antigüedad que tiene está muy bien cuidado. Además, son muy bellas las vistas de la Punta del Olivo o de las Ariceras donde está situado el faro y sus conocidos jardines.

De vuelta de este paseo te recomendamos perderte por las angostas y empedradas callejas que te llevarán a encontrarte desde hórreos a una casita cargada de conchas como homenaje al mar. Los barrios de San Miguel y de San Roque fueron declarados como Conjunto Histórico y Artístico en 1991 o si así lo deseas, puedes encontrar información relavante en el sitio todoturismo.net, que maneja una amplia variedad de información y destinos turísticos no solo de España, sino de todo el mundo.

Retomando el tema, el sabor a mar de Tazones está en todas partes, en los aperos pesqueros, en el trabajo con las redes y las cestas de pesca, en los edificios, en los restaurantes… un lugar para disfrutar.

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